Toscana
Situada en el centro de Italia, la Toscana es la más célebre de todas las regiones vitivinícolas italianas, gracias al paisaje de postal de sus colinas infinitas, sus caminos rurales flanqueados de cipreses y sus pueblos típicos encaramados sobre valles ondulados. Pero incluso sin todo eso, la Toscana es conocida por sus cuvées excepcionales, con vinos emblemáticos como el Chianti, el Brunello di Montalcino y el Vino Nobile di Montepulciano. El clima es un factor vital para el éxito de esta región vitivinícola. Las zonas costeras, cálidas y templadas, contrastan con las del interior (sobre todo las de las colinas que dan fama a la región), donde las temperaturas nocturnas más bajas ayudan a mantener el equilibrio entre azúcares, acidez y aromas de la uva. La Sangiovese, la uva tinta estrella de la Toscana, es una variedad que se da especialmente bien en estos viñedos y permite elaborar los mejores vinos del país.
La subregión: Chianti
La zona vitivinícola del Chianti se sitúa entre las ciudades de Florencia (al norte) y Siena (al sur). Es también la tierra del aceite de oliva y de la famosa estatua del David de Miguel Ángel. El Chianti ha conservado gran parte de su saber hacer artesanal y se parece mucho a lo que era hace un siglo, con sus colinas onduladas cubiertas de viñedos hasta donde alcanza la vista. Es una amplia zona dividida en 7 subzonas, cada una con un Chianti de identidad muy marcada: Montalbano, Rufina, Colli Fiorentini, Colli Aretini, Colli Senesi, Montespertoli y Colline Pisane.