Su finura y su acidez cincelada maridarán a la perfección con una buena mariscada, en especial con ostras. También acompañará muy bien los pescados de carne delicada, los entrantes de verduras y las tablas de quesos, sobre todo de cabra y de oveja.
Hablemos poco, hablemos de vino
¿Adónde viajamos?
La pequeña historia del país
Nueva Zelanda

