Es un vino que será una delicia con ternera estofada, un arroz salteado con pato, salchichas tradicionales para cocinar o una buena tabla de quesos y embutidos.

DÃO Red 2019

NIEPOORT

77,40 €

Un vino fresco de bonita complejidad, con especias y frutos negros.

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Portugal

icon vin couleur

Vin Tinto

icon alcool

13 %

icon garde

5-10 años

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Touriga Nacional, Jaen, Tinta Pinheira y Alfrocheiro

Hablemos poco, hablemos de vino

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Envejecida 22 meses en depósitos de cemento y embotellada sin filtrar, esta sorprendente cuvée tiene perfumes precisos de ciruela, de casis, de moras, de flores azules y de especias como la pimienta, además de algunas notas balsámicas. La boca es fresca, mineral y elegante, y los taninos sedosos, combinados con una acidez moderada, dan un vino equilibrado y delicioso.

¿Adónde viajamos?

El Dão El Dão es una de las regiones vitivinícolas más reputadas de Portugal, situada justo al sur del célebre valle del Douro. La región se encuentra en el norte del país y debe su nombre al río Dão, a lo largo del cual se sitúan la mayoría de sus viñedos. La mayoría de los viñedos de calidad del Dão se sitúan a altitudes de entre 150 y 450 metros sobre el nivel del mar. Esta altitud saca a las viñas de la sombra del valle y las expone a una insolación importante, lo que les permite aprovechar al máximo las horas de fotosíntesis durante el día. También aumenta la oscilación térmica a lo largo del día, lo que ayuda a las uvas a refrescarse por la noche, algo imprescindible para que conserven la acidez tan deseable en el vino. La región arrastró una mala reputación en el pasado, pero la atención de los medios internacionales y las mejoras en vinificación (y en marketing) le han permitido empezar a brillar. Hoy los mejores vinos del Dão están entre los más apreciados de Europa y cosechan elogios constantes a ambos lados del Atlántico.

La pequeña historia del país

Portugal

La rica historia de Portugal está íntimamente ligada a sus vinos, en especial al más célebre de todos, el oporto. De las antiguas ciudades de Lisboa y Oporto a los pequeños pueblos medievales y las ruinas romanas, el pasado sigue vivo en el Portugal moderno. Unas buenas vacaciones en el corazón de este país, cuna del vino de Oporto, son una forma única de descubrir la cultura del Viejo Mundo, el clima, su bonita campiña y, por supuesto, sus deliciosos vinos. Aunque la historia del vino en Portugal se remonta a los romanos, el vino que hoy conocemos como oporto no nació hasta principios del siglo XIX. El vino de mesa portugués ya tenía mucha demanda desde mediados del siglo XVII, sobre todo por parte de los británicos. Para que aquellos rústicos vinos portugueses fueran más estables y agradables, se añadían pequeñas cantidades de aguardiente a las barricas antes del envío. Con el tiempo, las empresas británicas empezaron a invertir en la región y perfeccionaron el proceso de añadir el aguardiente durante la fermentación, y no después, lo que permitió conservar los sabores afrutados característicos del vino tinto, exclusivos del valle del Douro, en Portugal. En los últimos años se ha producido una pequeña revolución en el Douro con la elaboración de tintos y blancos secos de estilo moderno, en paralelo a la producción muy tradicional de oporto. Los vinos de mesa siguen desempeñando también un papel importante. El aumento de la inversión, la mejora de las técnicas vitícolas y la modernización del sector están dando resultados interesantes. Lo que hace único a Portugal es su enorme número (más de 500) de variedades autóctonas (aunque algunas sean impronunciables). Incluso la mayoría de los expertos en vino desconocen las uvas con las que se elaboran el oporto, el Madeira o cualquier otro vino portugués. Como su vecina España, Portugal vive desde hace unos veinte años una revolución silenciosa. Su reticencia a seguir las modas y plantar variedades internacionales da ahora sus frutos, y la nueva generación de vinos llenos de «efecto terroir» y de fruta está más que capacitada para competir en la escena mundial. Los sabores únicos de las variedades autóctonas portuguesas se han convertido en su gran baza. Una buena noticia para quienes buscan algo distinto a los vinos de las omnipresentes variedades internacionales. El terroir es muy diverso. De norte a sur, de este a oeste, de la montaña a los viñedos junto al mar, cálidos y secos o frescos y verdes. En todos sus estilos, del vinho verde al oporto, de los blancos secos y crujientes a los tintos elegantes, y de tantas maneras distintas, los vinos portugueses son únicos.

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