Cataluña
La capital de Cataluña, Barcelona, es la segunda ciudad de España y alberga uno de los mayores puertos del Mediterráneo. Esta situación junto al mar ha favorecido sin duda al sector vitivinícola de la región a lo largo de la historia, igual que los millones de turistas que acuden cada año a la ciudad. Cataluña se considera distinta de las demás regiones vitivinícolas españolas por la versatilidad de sus estilos de vino. Francia ejerce una fuerte influencia sobre dos de sus vinos más conocidos: el Cava, espumoso elaborado al estilo de Champaña, y sus tintos de mesa, de características parecidas a las de los que se producen en el Roussillon, justo al otro lado de los Pirineos. Dada su situación geográfica, no sorprende que el clima de Cataluña sea marcadamente mediterráneo, con zonas costeras cálidas y precipitaciones moderadas. El interior se parece más a las mesetas áridas del centro de España, aunque hay numerosas zonas más frescas entre las estribaciones y en los parajes elevados donde se cultivan las uvas del Cava, el sello de la región. Entre ellas, la Macabeo, la Parellada, la Xarel·lo y algo de Chardonnay.
La subregión: Priorat
El Priorat es una pequeña y dinámica región vitivinícola de Cataluña, en el noreste de España, cuyos tintos intensos y con cuerpo han ganado gran notoriedad en las últimas décadas. El Priorat clásico se elabora con viñas viejas de Garnacha y Cariñena, y presenta aromas concentrados de regaliz, alquitrán y cerezas al brandy. El clima es continental, pese a la relativa cercanía del Mediterráneo, y los veranos son largos, cálidos y secos, con precipitaciones muy escasas. Los viñedos cálidos y secos de España son conocidos por sus bajos rendimientos, pero las viñas del Priorat rinden 5 veces menos que la media. El rendimiento está estrechamente ligado a la calidad: cuanto más bajo, mayor calidad. Tres razones principales explican los rendimientos tan bajos del Priorat: el clima, los suelos pobres en nutrientes y la edad de las viñas.