Es la segunda cuvée que Franco Lourens ha elaborado en la bodega, y en 2016 aprovechó para comprar un anillo de compromiso para la que hoy es su esposa, Lindi Carien. Su rostro figura en la etiqueta para recordar la devoción amorosa que se tienen el uno al otro. Este vino es un complejo ensamblaje de distintas variedades blancas procedentes de diferentes zonas del Cabo: Swartland y Stellenbosch. Las viñas crecen principalmente sobre granito, con suelos ricos en arenisca y hierro. La uva se vendimió y seleccionó a mano. Cada variedad fermentó en grandes barricas usadas de 500 litros sin ningún insumo químico. Después, el ensamblaje final envejece en depósito de acero inoxidable sobre lías finas. El vino se embotella sin clarificar ni filtrar y con una ligera adición de sulfuroso. Este vino despliega aromas de pera, de nectarina, de naranja, de piel de limón, de hierbas secas, de flores blancas y de sílex. La boca muestra una bonita riqueza sin resultar pesada, sostenida por una acidez fina y salivante. El final es persistente y sápido.