Para Michel Chapoutier, Australia era una intuición. En 1997 se convierte en un flechazo. Con espíritu pionero, Michel parte a descubrir los terroirs del continente más antiguo con una idea en mente: cultivar variedades del Ródano en Australia. Comienza entonces un largo trabajo de descubrimiento, de observación y un verdadero cariño por este país. La vendimia es manual y se realiza de noche. Las viñas crecen en suelos bien drenados compuestos de cuarzo suelto con esquisto y limolita. El prensado de racimos enteros va seguido de un desfangado grueso de 36 horas. La fermentación alcohólica se realiza con levaduras autóctonas en depósitos de acero inoxidable. El vino se cría sobre lías en depósitos de acero inoxidable durante 6 a 8 meses. Este vino se expresa a través de aromas de pera, de limón maduro, de mandarina, de jengibre, de miel de acacia, de melón, de nectarina, de pedernal y de notas de petróleo. La boca es intensa, con una estructura generosa sostenida por un buen equilibrio entre la acidez y la mineralidad/salinidad.