La familia Bousquet es originaria de la ciudad de Carcasona, en el sur de Francia, y cuenta con 4 generaciones de historia en la tradición vitivinícola. Unas vacaciones en Argentina en 1990 bastaron. Para Jean Bousquet, viticultor de tercera generación, fue un flechazo. El objeto de deseo del francés: el valle de Gualtallary, un terreno pintoresco, aislado y árido situado en el Valle de Uco, en Mendoza (Argentina). Aquí, donde vuelan los cóndores y no había una sola viña a la vista, Jean descubrió el terroir de sus sueños, un lugar ideal para cultivar vinos procedentes de la agricultura ecológica.
Las uvas se cultivan a 1200 metros de altitud, siguiendo estrictamente los preceptos de la agricultura ecológica, en diversos viñedos de Tupungato, subregión vitícola de Mendoza. La vendimia se hace a mano, con rendimientos bajos. Esta cuvée se vinifica al estilo borgoñón, con introducción parcial de racimos enteros en la fermentación. Después, el vino envejece unos 10 meses en barricas de roble francés. Este vino revela notas de cereza roja, de fresa del bosque, de frambuesa, de arándanos rojos, de setas, de cacao, de pimienta y de cuero. La boca es untuosa gracias a sus taninos fundidos, y equilibrada gracias a una acidez bien presente. Final de fruta y especias.